Desde Relata damos la bienvenida a los articuladores nodales de 2026, quienes a partir de sus experiencias con la literatura nos hablan de la colectividad en la escritura y la lectura. Además, nos cuentan cómo se crea comunidad a través de estos ejes. Los coordinadores tienen como función tejer comunidad en los territorios, y gracias a su amable disposición y amor por la palabra, logran crear vínculos significativos que enriquecen tanto a las comunidades como a ellos mismos. ¡Agradecemos a cada uno de ellos por su compromiso y les deseamos una experiencia gratificante!

«Desde el Nodo 1 Bogotá-Cundinamarca hemos estado articulando acciones con el sector literario que han permitido fortalecer vínculos con instituciones, espacios culturales y otras colectividades. Estos han favorecido los intercambios de saberes y las dinámicas de promoción, difusión y mejoramiento de los productos que se están realizando en los talleres y las tertulias. Gracias a relata Nodo 1 hemos podido tener espacios de intercambio con autores invitados que han significado una manera de dialogar alrededor de la palabra de una manera más pertinente y afín a los propósitos que cada taller y tertulia tiene dentro de su plan de trabajo.»
Jorge Valbuena nació en Facatativá, Cundinamarca, y su vida está orientada a la literatura. Como muestra de ello tiene un Magister en Estudios de la Cultura, una Especialización en Creación Narrativa y una Licenciatura en Humanidades y Lengua Castellana. Su trabajo está orientado a la promoción de lectura, la gestión cultural y la docencia de pregrado y maestría. Además, es integrante del comité editorial de la Revista Latinoamericana de Poesía, La Raíz Invertida. Ha recibido diversos premios y reconocimientos en su labor como poeta. En Relata participó en la construcción de la red departamental de escritores y escritoras de Cundinamarca, una iniciativa que surgió de los directores y directoras de los talleres y tertulias del nodo 1 y ha permitido acciones conjuntas para el fortalecimiento de los espacios de formación.
Para él, coordinador nodal desde 2024, las visitas a los talleres y tertulias del nodo le han constituido una gran lección en torno a los distintos enfoques de la escritura creativa y la literatura. Los talleres y las personas le han enseñado que a la literatura se asiste de manera plural y diversa; que los estilos devienen de la manera de habitar y reconocer el contexto; y que las estructuras literarias también están dimensionadas en el plano individual y colectivo. Jorge sigue velando por la articulación y fortalecimiento de las acciones individuales y colectivas para construir poco a poco un mejor escenario de comunicación para los espacios de formación, pues para él ha sido la creación de una comunidad de trabajo permanente la que ha traído vínculos significativos en la región.
«¿Qué ocurre cuando alguien lee?, es una pregunta que se hace Michèle Petit en el libro Lecturas: del espacio íntimo al espacio público. En esta pregunta encontramos que el gesto humano de la lectura es algo íntimo que viene del sujeto e implica unos procesos de metacognición, de la relación de las personas con el libro y lo que entienden de este. Cuando la lectura se convierte en algo colectivo, las experiencias subjetivas donde están los recuerdos, las emociones y las preguntas personales, se convierten en un puente hacia la vida comunitaria.»
Mónica Berrio es mediadora de lectura es, desde el 2020, coordinadora del club de lectura para mujeres de Jardín, Antioquia. Es Antropóloga y maestra en antropología de la Universidad de Antioquia. Su experiencia vincula los estudios de género y el libro en las comunidades rurales. Le conmueve la mediación de lectura en el contexto comunitario, pues en la ruralidad aún se sostiene de acciones colectivas y es la gente quien configura su cotidianeidad a falta de la presencia institucional.
Mónica particulariza la pregunta de Michèle Petit al contexto latinoamericano, donde la marginalización, los procesos de colonialismo y las resistencias entran en juego. La lectura se vuelve, entonces, un elemento de reparación social y los grupos de lectura, un espacio de esperanza. Más allá de un objeto, el libro abre las puertas a la comunidad y al pensamiento crítico, pues en el acto de leer no solo leemos el libro: leemos contextos, vidas y posibilidades. Para ella, la comunidad se teje a través de la acción popular, los mediadores de lectura, los maestros de escuela rurales, los promotores de lectura y las bibliotecas.
«La escritura es juntar palabras, emociones; es hilar historias, mientras la vida nos sucede. Hacerlo junto a otras personas es otra forma de hilar, de tejer, de crear bordados colectivos de sueños, de deseos. Como artista, como directora de un taller de escritura desde hace más de 16 años he visto como hemos creado juntos un manto de ideas, de reflexiones, de memorias; he visto como crecemos, como fortalecemos nuestra lectura crítica, nuestro instinto creativo. Abordamos con generosidad y respeto el texto del otro, nos encontramos en ese espacio que queda entre la razón y el alma de las cosas, y cuando eso pasa, ocurre la amistad, ocurre la literatura.»
Viviana Vanegas es artista visual, escritora y bacterióloga, nacida en la ciudad de Barranquilla. Magíster en Literatura y Escrituras Creativas de la Universidad del Norte. Actualmente, es directora y cofundadora del Colectivo Artístico Brurráfalos, fundado en 2010. Además, fue seleccionada en el III Salón de Artistas Plásticos y Visuales del Distrito de Barranquilla; representante del área de literatura de la ciudad de Barranquilla en Lienzo Urbano Tour Italia; y reconocida por su trayectoria y obra artística por la Secretaría Departamental de la Mujer y Equidad de Género en 2017.
Su recorrido por Relata empezó como asistente, luego como tallerista, para llegar a coordinadora nodal en 2024. Estas experiencias le permitieron entender que los procesos pedagógicos, aunque no sean formales, conllevan un compromiso y respeto por el trabajo y las emociones de los asistentes. Considera que el arte viene de la emoción y, por ende, debe ser valorado, sin anteponer los gustos o estilos del tallerista. Hoy, para Viviana, uno de los retos de este nodo es tratar de escribir el Caribe más allá de los imaginarios.
«Cada lectura, cada conversación y cada ejercicio de escritura abre un puente entre historias distintas, generaciones diferentes y sensibilidades diversas. En el taller aprendemos que la palabra puede ser encuentro, cuidado y memoria compartida. Ver cómo quienes llegan por curiosidad terminan construyendo vínculos, acompañándose y celebrando la voz del otro, es quizá uno de los mayores sentidos de este proceso. La poesía, cuando se vive colectivamente, deja de ser un acto individual y se transforma en una forma de habitar juntos el mundo. Gracias a Relata por seguir fortaleciendo estos espacios donde la escritura no solo forma autores, sino también comunidades más sensibles, más dialogantes y más humanas.»
John Raigoza nació en la ciudad de Cali. El poeta ha participado en la antología de Poetas del Valle del Cauca y Colombia y también formó parte del X Festival Internacional De Poesía: Palabra En El Mundo. Invitado a formar parte de la mesa literaria de jóvenes en el marco del XVIII Festival Internacional de Poesía de Cali del año 2018 y jurado en la categoría de jóvenes de este mismo festival. Gestor cultural de la ciudad de Cali a cargo del espacio literario «A pie de página», de la biblioteca pública patrimonial del Centenario y bibliotecario de la Red de Bibliotecas Públicas de Cali. Dirige el taller de apreciación y creación poética «Alfabeto del mundo» y considera esta experiencia profundamente humana en la cual las personas, más allá de encontrar un espacio para escribir versos, hallan uno para escucharse, reconocerse y compartir aquello que a veces no encuentra lugar en la vida cotidiana.
«La colectividad en la escritura se manifiesta en la diversidad de voces que confluyen: jóvenes, adultos, mujeres rurales, lectores que se inician y escritores que buscan compartir sus textos. En ese intercambio, la escritura deja de ser propiedad de un autor y se transforma en patrimonio compartido. La comunidad se fortalece porque cada palabra escrita abre la posibilidad de diálogo, de reconocimiento mutuo y de construcción de memoria.»
Maestra en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional; línea de profundización en poesía. Comunicadora social, poeta, tallerista y gestora cultural con la Fundación Verso Vivo, la cual desarrolla políticas, estrategias, planes y programas para el desarrollo humano integral, abordando el arte, la cultura y la educación. Animadora y mediadora de lecto-escritura en la Biblioteca Comunitaria Julio Daniel Chaparro; gestora de los proyectos: «La oralidad poética de las poblaciones campesinas»; «Concurso de creación literaria desde el Valle del Sol, el territorio y su gente»; y «Slam poético interescolar». Codirige el club literario «ilustres desconocidos» el cual le ha mostrado que la palabra escrita se convierte en punto de encuentro, en detonante de reflexiones compartidas y en semilla de nuevas voces.
Para ella la escritura y la lectura en el club no es solo práctica literaria: es un acto de convivencia, identidad y transformación social, pues escribir y leer juntos permite crear comunidad, sostenerla en el tiempo y proyectarla hacia otros espacios, donde la palabra sigue siendo el hilo que une.