Estos textos son un documento valioso sobre Colombia y deberían ser leídos por los académicos, por los sociólogos y los antropólogos, y por todos los que se interesen por los problemas sociales de nuestro país, pues en ellos se puede ver la realidad, la verdadera vida, sus sombras y sus múltiples orígenes.
Cuentos como «Maraña», de Pedro Londoño, que narra la encrucijada de un joven soldado de disparar o no a su amigo de infancia, conviven con relatos más reflexivos y estáticos, como aquel en que un prisionero contempla la irrupción de una mariposa negra. Mujeres que recuerdan a través del tejido, cuerpos atormentados y olores de infancia. El conjunto de textos se despliega como un abanico donde la memoria y el pasado siempre están latentes.