Al igual que las once antologías que la preceden, Fugas de tinta 12 está soportada por originales que harían llorar al más fuerte, tanto por el tipo de historias que cuentan, como por las condiciones en las que se escribieron. Resulta increíble la cantidad de vida que hay en estas páginas, la cantidad de humanidad existente. Procesos creativos sin engaños ni trucos ni egos ni artimañas ni poses. Solo historias contadas con honestidad.