Demos la bienvenida a estas nuevas Fugas de tinta, a esta ventana oculta de Colombia. Encontrarán de todo en este recorrido: el relato triste de un hombre que hizo un pacto con el diablo y tuvo que pagar el precio más alto; poemas escritos con el alma y para el alma; porros sabaneros que cantan las proezas de los hombres; relatos de la dureza de las cárceles; cuentos de navegantes duros que también apostaron su corazón al azar, y también se los ganó la violencia; el mea culpa de un asesino, que quiere una segunda oportunidad sobre la tierra; la celebración de esta geografía hermosa de serranías, ríos y manglares.
No es un libro triste. Es un libro honesto, pleno de esperanza en el futuro, quizá con unas pizcas de incertidumbre y melancolía. Un libro que nos habla al oído de nuestra propia condición humana, tan frágil, tan lúgubre, tan fértil, tan lúbrica y móvil: la misma Canción de la vida profunda que se repite en el tiempo.